Cómo enfrentarse al 'e-learning'

Un nombre de usuario y una clave es todo lo que se necesita para acceder a las plataformas de e-learning. Son espacios virtuales que albergan todas la herramientas de la formación online: juegos, simuladores y archivos de imagen y texto soportan el conocimiento, apoyados por chats, foros y videoconferencias.

El límite entre la diversión y el aprendizaje queda diluido frente al ordenador, en el que, a través de un juego de simulación, el profesional recorre Londres saludando a quien se encuentra a su paso en un inglés bastante fluido. Cup of english es el nombre de este curso online de inglés creado por Formación Digital. Los tutores atienden a quienes se pierden por este Londres virtual, resolviendo sus dudas a través del e-mail, los chats y los foros.

Éste es sólo un ejemplo de las herramientas que utilizan los programas online, cada vez más demandados y con una mayor oferta por parte de escuelas, consultoras y centros de formación. Un nombre de usuario y una contraseña es todo lo que necesita un profesional para acceder a estos entornos.

Soportes multimedia
Juegos, simuladores, html (archivos de imagen y texto), recursos flash, fotos y cuestionarios interactivos son soportes que se utilizan para facilitar el aprendizaje, cuya complejidad va en aumento dependiendo del grado de interactividad que ofrezcan. Cuanto más movimientos permita al usuario, más moderno y atractivo será el proceso formativo.

La consultora de formación Élogos ha desarrollado cursos de finanzas para el sector de banca a través de simuladores en 3D, recreando entornos similares a la realidad virtual popularizada en la red por Second Life –portal que recrea un mundo virtual en Internet–. Los profesionales que reciben esta formación entran en la oficina y se sientan frente a un cliente virtual que les formula cuestiones a las que tiene que responder de la manera más convincente.

También se pueden levantar para acercarse a un sitio determinado de la oficina. "Se trata de hacer más atractiva la presentación de contenidos, de manera que el profesional no necesita tanta motivación inicial. Es la dinámica del juego la que le tiene que estimular para completar el programa", resalta Alfonso Alvarado, director de gestión del conocimiento en el departamento de innovación de Élogos.

Todas estas herramientas se sostienen en los llamados campus online, plataformas de e-learning o learning management systems (LMS), términos que se utilizan como sinónimos, aunque para los más puristas albergan sensibles diferencias. Un ejemplo es la plataforma Virtagora, creada por la consultora de formación GEC –área de cursos para empresas de la UOC– para dar servicio a 140.000 profesionales.

"Es un espacio para el intercambio. Los usuarios tienen acceso directo a los materiales, a los compañeros y a los propios organizadores del curso, realizando un continuo intercambio de información", detalla Francesc Fàbregas, director general de GEC-UOC.

Por su parte, Alvarado destaca que el LMS "es un instrumento para las empresas, que permite controlar el coste de cada curso y detectar las necesidades de formación de la plantilla".

De tú a tú a través de la red
También son imprescindibles en el e-learning las herramientas de comunicación, cuyos nombres resultan más familiares. Se dividen en dos grandes grupos: síncronas y asíncronas. Entre las primeras están las videoconferencias y los chats, en las que las intervenciones se realizan en tiempo real. Entre las segundas, las más utilizadas son los foros y el correo electrónico.

Estos instrumentos de comunicación se encuentran al servicio de los usuarios en todos los campus online. Pero, si no funcionan, en último término se puede descolgar el teléfono y preguntar directamente a los tutores o compañeros. Aunque puede resultar un método más arcaico, también funciona.
 

Fuente: El Mundo